sábado, 22 de mayo de 2010

"Grupo 5 " y "Los Yaipén" vienen a EE. UU.



Anuncian con bombos y platillos un espectáculo que el finado Elmer Yaipén desde el lugar donde se encuentra ha echado su bendición e hinchado su pecho de orgullo.Sus hijos Elmer Jr. y Andy (Grupo 5 ) y sus hermanos Javier y Walter( Hnos. Yaipén) vienen a los Estados Unidos para amenizar los mejores eventos programados para Fiestas Patrias en julio.
Son el plato fuerte de estas fiestas celebratorias, son las agrupaciones musicales más importantes que los organizadores confían para atraer masivamente al público peruano y residente de los Estados Unidos, son las orquestas más populares del Perú que encabezan la cartelera de artistas y que hace rato, aportan su fama para seguir mostrando lo que significa nuestra tierra de sangre mochica, Monsefú.
Quienes vivimos en esta tierra del tío Sam sentimos cierto aire de altivez cuando a través de periódicos, la televisión y la radio se anuncian los eventos y escuchamos o vemos la promoción publicitaria. De verdad suena espectacularmente delicioso cuando dicen …el Grupo 5 de Monsefú; los hermanos Yaipén de Monsefú.
Tanto el Grupo 5 como los Hermanos Yaipén hace rato que han internacionalizado su música, se han convertido en embajadores monsefuanos por países de Europa, Asia y Norteamérica y eso es muy importante. Por donde vayan siempre escucho a ellos decir que son de Monsefú , Perú ; pasean su talento sin olvidar su origen y eso es encomiable.
Pienso que el conocido “faraón de la cumbia” jamás imaginó el sitial importante que hoy ocupa la familia Yaipén. Muchos recuerdan a Elmer ayudando a su tío en la mueblería que tenía y alternar los fines de semana en la orquesta de los hermanos Puicón, aprendiendo y consolidando su afición por la música al lado de un grande,el saxofonista Rogelio Puicón.
Luego dio el gran salto al fundar un 31 de enero de 1,973 al “Grupo 5 “ junto a su hermano Víctor y en breve tiempo internacionalizar “No pongas ese disco” en Argentina y México. La música romántica con que se inició sufrió un cambio años después al interpretar cumbias norteñas.Con su voz Elmer popularizó temas como “Humo del cigarrillo” ,”Parranda monsefuana”, “La guagua” y tantas canciones. Con su música se adueño de toda la parte norte del país y luego a fines de los 90 llegó a Lima.
Junto a sus hijos visitó algunas veces la compañía “Editora Universal” del empresario Higinio Capuñay y ahí los conocí. Elmer Jr. era un niño muy tranquilo,risueño, formalito. En cambio Andy , el que siempre iba con su infaltable flauta, era juguetón y bromista. En cierta ocasión asustó en extremo a Silvia, la jefe de personal , colocando un grisáceo ratón debajo de su escritorio. Los gritos destemplados de la ejecutiva se escucharon en todo el edificio y muchos fueron a su encuentro, encontrando al inquieto Andy celebrando a carcajadas su travesura.
Elmer Jr. y Andy son ahora los responsables del éxito rotundo del “Grupo de Oro del Perú”. Cultivaron el arte de su padre y aceptaron los retos de engrandecer la herencia que recibieron.
Walter y Javier son los hermanos del extinto “faraón" Elmer Yaipén. Ellos trabajaron desde adolescentes en la agrupación. Walter como percusionista y Javier en los teclados. Después de 26 años de trabajar con el “Grupo 5” decidieron nuevos horizontes y un 18 de mayo del 2,000 fundaron “Los Hnos. Yaipén”.
Walter es mi contemporáneo , coincidimos en numerosas oportunidades cuando su cuñado Nelson,esposo de Juanita, lo mandaba a cuidar la granja de pollos ubicada en “El palmo”,un sector agrícola de Monsefú. El terreno de mi abuelo Federico estaba al costado y juntos íbamos a buscar frutas por las chacras y después terminábamos sacrificando un pollo que comíamos a escondidas. Ahora que la vida le sonríe recomiendo a Walter “pochorolo” saldar las cuentas a su cuñado Nelson.Claro está, estoy dispuesto a compartirlas.
Viene a mi memoria también las veces que ingresábamos a pescar en el llamado “dren”.Muchas jornadas hacíamos apuestas y ninguno de los dos lográbamos coger un pescado. Pero un día le gané por un golpe de suerte ,pero también gané toda una noche con fiebre y un terrible dolor generalizado. Cuando ambos salíamos del agua resignados a un empate,sentí un agudo dolor en el pie.Maldición,dije yo, no gano y todavía una espina ha incrustado mi pie. Salí cojeando con la ayuda de “pochorolo” y al levantar mi pierna observé un pequeño pececito, un bagre que colgaba en mi adolorido pie.
Tal vez tenga la fortuna de verlos triunfar en los escenarios de Virginia, ojalá pueda coincidir mi tiempo con el de ellos y entablar un encuentro, mejor dicho un reencuentro después de tantos años.
Monsefú mantiene una vigencia de la que sus hijos debemos sentir orgullo. ( Luis A. Castro Gavelán )

Foto leyenda .- Elmer Yaipén junto a sus hijos( de pie) y arriba de ellos Walter y Javier.

miércoles, 19 de mayo de 2010

El balompié monsefuano en jornadas inolvidables


(Tomado del libro que prepara mi señor padre,Luis Castro Capuñay, y que presentará si Dios quiere, en Julio del presente año )

Reflexión.- El aspecto deportivo de mi libro tiene el significativo aporte de uno de los valores más destacados del balompié monsefuano, mi dilecto amigo, señor Eduardo Gaspar Huertas Barco. Él nos hace recordar épocas brillantes, de una vida más humana, por cierto, muy distinta, a la que se vive hoy. Si ayer nos admiramos de los esfuerzos, las constancias y alegrías que nos regalaban la juventud, la actual no tiene parangón, no tiene la pujanza ni el amor a la camiseta que exhiben.
Un recuerdo de nunca olvidar.- Efectivamente la afición quiso definir la supremacía de los mejores equipos de la década de los 50 a los 60. Los dirigentes de ambas Instituciones deportivas se pusieron de acuerdo, eligiendo el Estadio Elías Aguirre de Chiclayo para dicho encuentro. Las apuestas de los fanáticos fueron tentadoras, entre ellas la de un padre con su hijo: Don Bonito Flores por el Independiente y Rosario Flores, por Juvenil.
La disputa oficial fue un trofeo donado por el Presidente de la República, Dr. Manuel Prado Ugarteche, gestionado por el Diputado, Dr. Genaro Barragán Muro.
Con este gran aliciente y optimismo los miles de hinchas, los 22 jugadores con mucha personalidad lucharon la primacía, el juego fue vistoso y colorido con derroche de entusiasmo, esfuerzos y destrezas que hacían delirar a la multitud congregada en las tribunas. Mucho más aumentó el delirio con la gran actuación de José Miura y Homero Alván, quienes en forma inteligente y con audacia se hicieron presentes en el marcador. Por Independiente lo hizo Manuel Castro. En medio de la desesperación y con la afición puesta de pie, ya en la postrimería, del encuentro Independiente perdió un penal. La hinchada juvenil vivió con euforia el triunfo de su equipo, los que habían vivido una pasión excesiva durante 90 minutos y mucho más lo hizo cada jugador con garra y entrega. La locura se desató en las tribunas y los dirigentes se entregaron a los festejos de varios días.

sábado, 1 de mayo de 2010

“El arco de la Amistad”



Es el lugar obligado para posar y retratarse. Es la figura oportuna para perennizar nuestra estadía en Monsefú. Es el sitio indicado de ciudadanos y turistas para hacer una inolvidable postal. Se ha convertido en el símbolo ,en la imponente figura que permite el ingreso al área urbana de la “Ciudad de las Flores”.
Nos referimos al “Arco de la Amistad”, a la ovalada construcción que desde 1,988 enseñorea su presencia en el Perú y el extranjero como una muestra de la pujanza y laboriosidad de los monsefuanos. Es así como Monsefú da muestras de su desarrollo, porque aquellos que nacieron en la tierra de Diego Ferré se regodean de orgullo y no escatiman esfuerzos en sumar y contribuir.
Dos años antes de cumplir Monsefú 100 años de elevada a la categoría de ciudad, el empresario Higinio Capuñay y el extinto Ernesto Llontop propulsaron la fundación de la “Asociación Progresista Monsefuana”,APM , en la ciudad de Lima. A ellos se aunaron el “negro”José Castillo, Dante Angeles, Gilberto Garnique,Félix Liza , Zoilita Pisfil y Luis Castro G. La intención era festejar a lo grande ese centenario .
Desde Monsefú nuestro querido “faraón de la cumbia”, Elmer Yaipén, se identificó con los proyectos de la APM y se convirtió en un miembro más de la institución, poniendo a disposición su conjunto musical, el “Grupo 5 “.Y así se empezó a recaudar fondos económicos, el Grupo 5 amenizó uno y otro evento social en Lima. Los monsefuanos residentes en la Capital, sus amistades e hinchas del “Grupo de Oro del Perú” acudieron masivamente a las fiestas .
Entonces las intenciones se convirtieron en realidad y el trabajo arduo, las amanecidas y horas extras de labor dieron sus frutos. Era la época en que la cumbia norteña significaba un “bicho raro” para los promotores de espectáculos limeños que apostaban por la “cumbia chicha” y que amenazados por el ritmo que imponía el “Grupo 5 “ buscaban sabotear las fiestas benéficas. Por eso cobra mayor relevancia este trabajo benéfico que incluso y contra todo pronóstico organizó una gala en el aristocrático Club de la Unión , en pleno centro de Lima.
La Asociación Progresista Monsefuana rompió esquemas e hizo un trabajo perseverante, encomiable. Entonces se decidió regalar a Monsefú el arco de bienvenida que muchos –sin hacer nada- comentaron que sería un elefante blanco en un pueblo como el nuestro y que se estaba cometiendo un acto de locura.Se encargó el trabajo al ingeniero José Mario Capuñay y éste plasmó las ideas de la APM .
Un 26 de octubre de 1,988, esta arquitectura representativa se inauguró como episodio principal dentro de las numerosas actividades que acontecieron a los 100 años de Monsefú. Las autoridades del departamento , representantes del gobierno y pueblo en general vieron como la APM entregó la obra.Además alcanzó el dinero para realizar una serenata con una comitiva de prestigiosos artistas limeños que jamás habían visitado “La ciudad de las Flores”.
La APM siguió con sus obras y a lo largo de la carretera Larán – Monsefú inauguró modernos paraderos para dar sombra y comodidad a los usuarios que aguardan vehículos .Se inició la construcción del hospital materno infantil “Miguel Custodio”, se regaló miles de cuadernos a los educandos y se hicieron actividades que difícilmente se superarán. Una línea especial merece el empresario Higinio Capuñay, que cuando se trata de Monsefú siempre estuvo atento a contribuir.
Quienes formaron la Asociación Progresista Monsefuana tomaron la decisión de evitar la publicidad barata y desistieron poner una placa recordatoria, porque consideraron que la obra fue de todos quienes acudieron a los eventos bailables y dieron su granito de arena ; y que si se ponía la placa, debía tener en letras de molde los nombres de esos miles de héroes .
Pero han pasado casi 22 años y creo conveniente recordar y homenajear a esos monsefuanos que revolucionaron la forma de contribuir por su ciudad, de ser generosos y agradecidos , de compartir luchas y una concatenación de ideales por la patria chica.
Luis A. Castro Gavelán